Muchos jubilados sueñan con instalarse en una casa perfecta, pero los expertos inmobiliarios advierten que determinadas elecciones suelen provocar estrés en lugar de relajación. El cambio hacia la renta fija significa que las viviendas que requieren mucho mantenimiento y las ubicaciones inconvenientes pueden convertirse rápidamente en cargas financieras y logísticas. Esto es lo que debe evitar al reducir su personal o mudarse para jubilarse.

Características de lujo: una ilusión costosa

Las bañeras de hidromasaje, las piscinas y los techos altos pueden parecer atractivos, pero se traducen en gastos continuos sustanciales. Según Aaron Pérez, director ejecutivo de Sell Your San Antonio House, estas comodidades “quitan una gran parte de un ingreso de jubilación fijo y pueden causar más estrés”. Casi el 40% de los compradores de entre 60 y 74 años se arrepienten de tener una piscina, cuyo mantenimiento cuesta miles de dólares mensuales, como señala Nick Manfredi de As-Is Housebuyers.

Accesibilidad: un arrepentimiento a punto de suceder

Las casas de dos pisos y los baños inaccesibles son motivos frecuentes de arrepentimiento. Si bien la movilidad puede no ser una preocupación inmediata, puede cambiar rápidamente y la modernización es costosa. Danny Margagliano, agente inmobiliario de Destin Property Expert, señala que los jubilados a menudo terminan revendiendo para encontrar alternativas de un solo piso. Los salvaescaleras y otras modificaciones promedian $9,700 en costos adicionales.

Diseños de moda: atractivo de corta duración

Seguir las tendencias en el diseño del hogar es otro error común. Chase Baxter, agente inmobiliario y propietario de Spokane Cash Home Buyers, advierte que las tendencias son pasajeras y que serán necesarias actualizaciones costosas cuando llegue el momento de vender. Concéntrese en elementos de diseño atemporales y utilice las tendencias para detalles fácilmente modificables como pintura y decoración.

Casas de gran tamaño: drenaje financiero oculto

Las casas más grandes significan impuestos a la propiedad, primas de seguros y facturas de energía más altos. Ben Kruse, agente inmobiliario del sur de Jersey, explica que los jubilados enfrentan gastos crecientes con pasillos largos y diseños de baños incómodos. Estos costos adicionales pueden ser difíciles de gestionar, especialmente con ingresos fijos.

Descuidos de ubicación: el factor olvidado

Incluso una casa perfecta puede resultar frustrante si está lejos de la atención médica, la familia o los servicios esenciales. Manfredi aconseja caminar por el barrio en distintos horarios para evaluar el tráfico y la proximidad a los servicios médicos antes de tomar una decisión. Probar el estilo de vida, incluidas las condiciones invernales, puede ayudar a evitar el arrepentimiento del comprador.

Al jubilarse, priorice la comodidad, la seguridad y la sostenibilidad sobre el lujo o el tamaño. Una planificación cuidadosa y expectativas realistas son cruciales para garantizar que su hogar siga siendo una fuente de comodidad y no de tensión financiera.