Una startup de Nueva York llamada Vibe realizó una campaña publicitaria deliberadamente oscura en San Francisco en enero, con carteles que parecían mostrar objetos aleatorios como fregaderos de cocina y frentes calvas. Estos no fueron errores; eran bromas internas muy específicas dirigidas a una pequeña audiencia de inversores en tecnología y personas influyentes.

La intención de la campaña

Los carteles hacían referencia a figuras destacadas de la industria tecnológica: Marc Andreessen (Andreessen Horowitz), Jensen Huang (Nvidia) y Elon Musk (Tesla/X). Las imágenes (la frente de Andreessen, la chaqueta de cuero de Huang y Musk llevando un fregadero a la sede de Twitter) fueron extraídas de momentos conocidos dentro de los círculos tecnológicos. La campaña no trataba de un amplio atractivo para el consumidor; fue diseñado para hacerse notar dentro de la industria, despertando curiosidad e incitando a los expertos a investigar quién estaba detrás de los anuncios.

Por qué esto es importante

Este enfoque destaca una tendencia creciente en la publicidad: microtargeting a audiencias específicas. La estrategia de Vibe pasó por alto la concienciación masiva en favor de la exclusividad. La compañía probablemente esperaba que los rumores entre la élite tecnológica generaran más valor que una campaña tradicional que llegara a millones. Se trata de un riesgo calculado, que apuesta por la enorme influencia de un grupo pequeño y muy comprometido.

El panorama más amplio

La campaña también subraya la cultura a veces absurda y autorreferencial dentro de la industria tecnológica. Los chistes internos y las referencias oscuras sugieren que estas vallas publicitarias tenían más que ver con la señalización y el reconocimiento que con la promoción directa del producto. Este enfoque plantea dudas sobre la eficacia de este tipo de campañas hiperdirigidas y si justifican la inversión en comparación con esfuerzos de marketing más amplios.

En conclusión, la campaña publicitaria de Vibe fue una provocación deliberada diseñada para resonar en unos pocos elegidos, mostrando una tendencia hacia la publicidad de nicho y la dinámica única de la cultura de la industria tecnológica.