Para los estadounidenses que se acercan o ya se jubilan, el estado financiero pasa de ganar dinero a ser sostenible. Si bien los ingresos siguen siendo relevantes, el patrimonio neto se convierte en el principal indicador de la seguridad financiera y el estilo de vida a largo plazo. Este artículo desglosa lo que se considera “clase alta” a los 68 años, utilizando datos de Fidelity, el censo de EE. UU. y el Pew Research Center.
El umbral de ingresos
No existe una definición oficial de clase alta, pero el Pew Research Center proporciona un punto de referencia útil: ganar más de tres veces el ingreso medio nacional. Actualmente, con un ingreso familiar promedio en EE. UU. de $83,730 (según la Oficina del Censo de EE. UU.), eso se traduce en un ingreso anual de al menos $251,190. Esta cifra representa los ingresos provenientes del empleo, las pensiones, la Seguridad Social y las distribuciones de inversiones.
El valor neto como indicador más confiable
A los 68 años, la riqueza acumulada importa más que los ingresos actuales. Fidelity sugiere que una jubilación cómoda requiere ahorros de aproximadamente diez veces el ingreso anual. Esto equivale aproximadamente a 2,5 millones de dólares en patrimonio neto para respaldar un alto nivel de gasto, cubrir gastos inesperados y mantener la flexibilidad financiera en años posteriores.
¿Cómo se compara esto con la realidad?
Los datos de la Reserva Federal revelan que los hogares con personas de entre 65 y 74 años tienen un patrimonio neto promedio de alrededor de 1,79 millones de dólares, pero el patrimonio neto mediano es significativamente menor, de 409.900 dólares. El promedio está sesgado por concentraciones de riqueza extremadamente altas, lo que hace que la mediana sea una cifra más representativa para los estadounidenses típicos.
¿Qué pasa si te quedas corto?
Tener menos de 2,5 millones de dólares no equivale a inestabilidad financiera. Las estrategias para maximizar los ingresos incluyen:
- Retrasar el Seguro Social : Esperar hasta los 70 años aumenta sustancialmente los beneficios.
- Reducción de gastos : la reducción de personal, la reubicación o la reducción de gastos discrecionales pueden reducir los costos.
- Ingresos adicionales : Explorar el trabajo a tiempo parcial o flujos de ingresos pasivos puede complementar los fondos de jubilación.
En última instancia, la riqueza necesaria depende de los hábitos de gasto y las necesidades financieras individuales. Muchos jubilados descubren que necesitan menos de lo estimado inicialmente al reevaluar su estilo de vida y sus prioridades.
En conclusión, si bien puntos de referencia como 2,5 millones de dólares proporcionan un objetivo, el bienestar financiero a los 68 años depende más de unos ingresos sostenibles y un gasto disciplinado que de alcanzar una cifra arbitraria de patrimonio neto.























