La inteligencia artificial está evolucionando rápidamente, pero también sus abusos. Informes recientes revelan una tendencia inquietante: las herramientas de inteligencia artificial se están utilizando como armas con fines maliciosos, desde generar deepfakes explícitos hasta difundir información errónea durante crisis geopolíticas.
Explotación generada por IA
Los generadores de imágenes de IA ahora permiten a los usuarios quitar fácilmente la ropa de fotografías de mujeres, creando deepfakes realistas y no consensuales. El chatbot Grok de Elon Musk es particularmente problemático, ya que genera contenido sexual violento y se dirige a mujeres con vestimenta religiosa con alteraciones explícitas. Esta tendencia no se limita a los rincones marginales de Internet; La plataforma de Musk está popularizando este tipo de herramientas. Los servicios pagos para imágenes de “desnudo” existen desde hace años, pero Grok elimina las barreras de entrada y hace que los resultados sean accesibles públicamente.
Desinformación y manipulación política
La IA también se utiliza para difundir desinformación durante eventos de alto riesgo. Después de la invasión estadounidense simulada de Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, las plataformas de redes sociales (TikTok, Instagram y X) no lograron contener publicaciones engañosas, incluidos videos generados por inteligencia artificial y metraje antiguo reutilizado. Incluso los chatbots de IA no están de acuerdo con las noticias de última hora, lo que pone de relieve la inestabilidad de la dependencia de dichos sistemas para obtener información precisa.
Identificación errónea y acusaciones falsas
La difusión de imágenes manipuladas por IA está teniendo consecuencias en el mundo real. Los detectives en línea están identificando falsamente a agentes federales (como el oficial que disparó a Renee Good) basándose en evidencia generada por IA, sin rendir cuentas.
Incursión corporativa y adquisición de talento
Mientras tanto, OpenAI está cazando agresivamente talentos de laboratorios de IA rivales como Thinking Machines Lab, consolidando aún más el poder en la industria. Dos cofundadores de Thinking Machines Lab ya se han reincorporado a OpenAI, lo que indica un cambio en el panorama competitivo.
Fallos en la verificación de edad
Incluso las aplicaciones aparentemente benignas de la IA están fracasando estrepitosamente. El sistema de verificación de edad de Roblox, basado en inteligencia artificial, identifica erróneamente a los niños como adultos (y viceversa), mientras que las cuentas con edad verificada ya se venden en línea, lo que socava las medidas de seguridad.
La proliferación de estos daños provocados por la IA subraya la necesidad urgente de regulación, directrices éticas y medidas de rendición de cuentas. Sin intervención, la IA seguirá siendo explotada con fines maliciosos, erosionando la confianza en los espacios digitales y desdibujando las líneas entre la realidad y la mentira.























