Cuando el mercado de valores está en constante ascenso, la planificación de la jubilación parece sencilla. Los inversores suelen confiar en promedios históricos, asumiendo que la tendencia alcista continuará indefinidamente. Sin embargo, la verdadera prueba de una estrategia de jubilación no es su desempeño durante un mercado alcista, sino cómo sobrevive a una recesión.
Las crisis económicas traen consigo una ola de titulares alarmantes que pueden desencadenar una toma de decisiones emocional. Para muchos jubilados, esta presión psicológica conduce a un único error catastrófico que puede comprometer permanentemente su futuro financiero.
El costo del pánico: vender en el momento equivocado
Según Wenjia Liu, analista financiero certificado (CFA) de Teapot Investments, el error más dañino durante la volatilidad del mercado es vender inversiones prematuramente.
Esto es particularmente peligroso cuando se trata de activos ilíquidos : inversiones que son difíciles de convertir rápidamente en efectivo. En una crisis del mercado, estos activos suelen venderse por un precio significativamente menor que su valor razonable real.
Este comportamiento es una de las principales razones por las que el inversor minorista medio suele tener un rendimiento inferior al de los principales índices de referencia, como el S&P 500. Los datos de los estudios anuales de DALBAR muestran sistemáticamente que cuando los mercados se vuelven volátiles, los inversores abandonan sus estrategias a largo plazo, venden a precios bajos y se pierden la eventual recuperación.
Construyendo una defensa: la importancia de un plan escrito
Para combatir el impulso de pánico, los expertos financieros enfatizan que se debe documentar una estrategia antes de que llegue la crisis. Daniel Gilham de Farther sugiere que un plan de jubilación sólido no debería ser sólo una idea general, sino un documento escrito formal que describa explícitamente:
- Estrategias de venta: Reglas específicas sobre cuándo y cómo liquidar activos.
- Tasas de retiro: Pautas claras sobre cuánto dinero retirar cada año.
- Protocolos de reequilibrio: Cómo ajustar la cartera para mantener el nivel de riesgo deseado.
- Recolección de pérdidas fiscales: Estrategias para utilizar las pérdidas de mercado para compensar obligaciones fiscales futuras.
Sin estas reglas predefinidas, los inversores deben tomar decisiones de alto riesgo basadas en el miedo más que en la lógica.
Gestión del riesgo de “secuencia de devoluciones”
Uno de los conceptos más críticos para quienes se jubilan es el riesgo de secuencia de retornos. Esto se refiere al peligro de experimentar una caída del mercado en los primeros años de jubilación. Si retira grandes sumas de dinero mientras su cartera se está reduciendo, agota su capital de manera tan significativa que es posible que el fondo nunca se recupere, incluso cuando el mercado se recupere.
Para mitigar este riesgo, los expertos sugieren dos tácticas principales:
1. Tasas de retiro flexibles
En lugar de retirar una cantidad fija en dólares cada mes, Jarad Stolz, de Diversified Insurance Brokers, recomienda ajustar el gasto durante las correcciones del mercado. Al reducir sus retiros cuando el mercado está a la baja, evita “bloquear” pérdidas y preserva sus ahorros para la fase de recuperación.
2. Asignación estratégica de activos
Durante los primeros años de jubilación, de alto riesgo, puede ser prudente mantener una asignación menor de acciones. Trasladar una parte de la cartera a activos más estables proporciona un “amortiguador” que permite al jubilado retirar dinero en efectivo o bonos durante las crisis en lugar de verse obligado a vender acciones a precios deprimidos.
El resultado final: Proteger un fondo de jubilación durante la volatilidad requiere pasar de reacciones emocionales a acciones disciplinadas y planificadas previamente, específicamente ajustando el gasto y evitando la necesidad de vender durante los mínimos del mercado.























