La historia del Grupo PSA no se trata sólo de coches. Es una historia de supervivencia. Describe cómo dos gigantes franceses distintos, Peugeot y Citroën, chocaron, lucharon y finalmente se fusionaron para dominar Europa. El resultado fue uno de los mayores fabricantes de automóviles del continente antes de pasar a formar parte del creciente conglomerado Stellantis en 2021.

Las raíces de acero de Peugeot

Peugeot no empezó con los motores. Comenzó con el acero. En 1810, los hermanos Jean-Pierre II y Jean-Frédéric Peugeot abrieron una fundición. Fabricaban molinillos de café y hojas de sierra. Luego, en 1885, la familia instaló un taller para construir velocípedos y cuadriciclos. Esta fue la semilla.

Armand Peugeot tomó el control en 1896. Fundó la Société Anonyme des Automobiles Peugeot. El cambio hacia los automóviles no fue inmediato. La producción en masa llegó más tarde. El Peugeot 201 de 1929 lo cambió todo. Fue un éxito. La empresa amplió rápidamente su gama. En 1953, Peugeot también estaba produciendo scooters motorizados populares.

La escala industrial de Citroën

André Citroën tenía una trayectoria diferente. Ganó dinero con municiones durante la Primera Guerra Mundial. Sus fábricas eran tan eficientes que después pudo comprar la Compañía Mors. Citroën fue presidente allí antes de emprender el camino por su cuenta.

La empresa se convirtió en Citroën SA en 1924. Su estrategia era clara: precios bajos. Alto volumen. En 1933, la marca había construido el 90 por ciento de los taxis en París. Estaban por todas partes. Pero los autos baratos y la rápida expansión conllevaron riesgos.

Problemas financieros y la primera fusión

La Gran Depresión golpeó duramente. Citroën se quedó sin efectivo. En 1936, la empresa de neumáticos Michelin intervino para comprar el fabricante de automóviles en quiebra. Este no fue el final. Fue un respiro.

La década de 1960 trajo más fusiones. Citroën absorbió a varios otros fabricantes. La inestabilidad financiera siguió siendo una sombra constante. Peugeot vio una oportunidad. En 1974, compraron casi el 40 por ciento de las acciones de Citroën. En 1975, Peugeot era dueño de todo.

Surgió una nueva empresa matriz. Lo llamaron PSA (Peugeot Société Anonyme). Era una sociedad de cartera de un enorme complejo industrial. Hicieron autos. Hicieron camiones. También produjeron bicicletas y motocicletas.

Expansión global y cambio de marca

A finales de la década de 1970, PSA miró al otro lado del Atlántico. De 1978 a 1979 adquirieron las unidades europeas de automóviles y camiones de Chrysler Corporation. También se hicieron cargo de las operaciones financieras relacionadas. Estos activos pasaron a llamarse Talbot.

En 1991, la empresa pasó a llamarse PSA Peugeot Citroën. En 2016, abandonó el segundo nombre para convertirse simplemente en Grupo PSA. La estrategia fue una consolidación agresiva.

En 2017, PSA completó una importante adquisición. Compraron Opel y Vauxhall a General Motors. El acuerdo estaba valorado en aproximadamente 2.000 millones de dólares. Esta medida dio a PSA una presencia más sólida en Alemania y el Reino Unido.

La fusión final

El fin de la era del Grupo PSA llegó silenciosamente. En 2021, la empresa se fusionó con Fiat Chrysler Automobiles. La nueva entidad se denominó Stellantis NV. Los gigantes franceses independientes habían desaparecido. Se habían convertido en parte de un súper fabricante de automóviles global. La historia de Peugeot y Citroën continúa, pero bajo una bandera diferente.